lunes, 17 de noviembre de 2008

DUALIDAD DIVINA


Mis notitas al margen… Nº 1

DUALIDAD DIVINA

Comentario mentira-verdad

 

“Son tenebrosos tus relatos”, me dijeron algunos conocidos/as, y mencionaban especialmente “Necrópolis de almas”, escrito años atrás. ¿Habrá sido por mis estados de ánimo? Aunque cuando los escribí, debo reconocer, mis estados de ánimo o alma “no eran míos”. Y esta conclusión me causó cierto temor y asombro en su momento. No porque pudiera llegar a alguna esquizofrenia o doble personalidad, que todos la podemos tener, sino porque mi conclusión final (aunque casi todos lo saben y muchos trataron, estudiaron, escribieron, hablaron y expusieron sobre el tema) fue que “EN TODO EXISTE UNA DUALIDAD”: blanco-negro; bien-mal; derecha-izquierda; arriba-abajo; rico-pobre; sucio-limpio; etcétera, etcétera. Y además están las graduaciones o variantes de cada uno de los conceptos; pero ambos se complementan e incluso coinciden en sus extremos, como en un círculo.

Incluso Dios, me atrevo a suponer, debe tener sus preferencias duales. Están los clásicos Bien y Mal (algunos dicen que no le gustan los “tibios”, indecisos o intermedios, y por eso El tiene y controla a los ángeles totalmente buenos, como Miguel, Gabriel y otros; y totalmente malos, como Lucifer y diablos menos conocidos). Los números “0”, como símbolo de la nada; y los “1”, del todo. El blanco y el negro (también creo que le gustan el color naranja intenso o el tipo “azafrán”;  y el azul violáceo). Con respecto a la izquierda y derecha ya no se anota, porque se lo apropiaron los políticos e ideólogos a quienes no soporta, para usufructuar y abusar de su PODER,  y serán los primeros en caer en el caldero del in-fierno. Si es arriba o abajo no importa, especialmente si hay intercambio y cada uno lo goza; si no lo hay, ya resulta delicado. A los ricos y pobres los considera según disfruten de su riqueza y pobreza: los primeros pueden estar vacíos en una prisión de oro; los segundos enriquecidos por una vida plena.

Casualmente en “Necrópolis…” comienzo a hablar de la dualidad, pero no de la nuestra. Es la “Dualidad Divina”, de la que el animal transformado en ser humano comienza a tomar conocimiento desde el momento en que probó el fruto del Arbol del Conocimiento, también llamado del Bien y del Mal. Desde entonces toda la historia del animal-humano se desarrolló entre dualidades, hasta que finalmente llegue el “Día del Juicio Final”, de la revelación o apocalipsis. Será, según los profesionales de las religiones, cuando todos podamos descubrir si hemos sido buenos o malos, y suframos los suplicios del in-fierno o gocemos la vida eterna por ello.

También entonces se me ocurrió la relación entre el Génesis y el Apocalypsis bíblico, que impulsó a “mi otro ánimo o alma” a iniciar “La higuera y el apocalypsis” con un estilo diferente y no tenebroso. De nuevo el asombro: la novela, distinta a los relatos, no hubiera comenzado sin un “Necrópolis de almas” previo, como anticipo y alerta sobre algunos temas y cuestiones que, aunque de modo ficticio, radiografiaban la realidad del in-fierno terráqueo.

(Mis notitas al margen… Nº 2:  “IN-FIERNO TERRAQUEO Y CIELO”).


2 comentarios:

♥♥♥ M @ r Y ♥♥♥ dijo...

Hola Luis

Te encontre entre mis seguidores no me has dejado comentarios asi que vine a devolver la visita y me quede impresionada por tu posteo muy interesnate.
Si no te ofendes te dare un consejito quita la verificacion de la palabra asi eres mas accesible a todos.

buscadordesueños dijo...

Amigo mío,la dualidad siempre existió,cierto és.Incluso en budismo existen los diez estados,desde el infierno interior,la íra...etc.Hasta la budeidad.El secreto se encuentra en mantenerte el mayor tiempo posible entre los estados más altos de vida.Ley causa-efecto para resumir.Un abrazo