jueves, 20 de noviembre de 2008

IN-FIERNO TERRAQUEO Y CIELO


Mis notitas al margen… Nº 2

IN-FIERNO TERRAQUEO Y CIELO

Reportaje al Diablo

 

Como el animal-humano fue dotado de inteligencia y raciocinio, tiene cierta capacidad para evaluar sus propias conductas y discernir lo bueno de lo malo. Ya no se guía sólo por su puro instinto animal, que por ser propio de su naturaleza es puro para los ojos del Creador y por lo tanto no debe ser malo, aunque sea de cualquier criatura o “creatura” de Dios. Como el hecho de matar a otros animales pero sólo para comer y subsistir; de tener sexo “a lo animal” o cuando el instinto nos acerca a alguien que nos atrae para procrear y continuar nuestra especie; en ataque o en defensa de los animales de la familia, del grupo, de la manada o como se llame; y muchos ejemplos más…

Con la inteligencia y raciocinio nos diferenciamos de los otros animales y algunos más, otros menos, comenzamos a “canalizar” u ordenar nuestros instintos hasta organizarnos en grandes grupos o “manadas”. Entonces aparecieron los que fijaron normas “racionales” de convivencia, y los que asumieron las distintas variantes del manejo de los grupos o la suma del poder de mando, sea por “mandato divino” o de los mismos congéneres. Y también los que comenzaron a normatizar, “guiar” y pretender que corregían nuestros instintos supuestamente “impuros”: los profesionales de las religiones.

Esos profesionales de las religiones llegaron a establecer e imponer categorías de “impurezas” del animal-humano, como también premios y castigos por los actos puros o impuros. Concretamente, se autoimpusieron las vestiduras (que nunca quieren “rasgarse”) de animales-humanos tocados por el “dedo divino” para ser depositarios y dueños de la “verdad divina”, como también jueces de las conductas puras o impuras de los otros animales-humanos.

En la extensa literatura de los profesionales de las religiones, se llegó al extremo de inventar lugares (mezcla de ficticios y reales) adonde iríamos a sufrir o gozar por nuestros actos impuros o puros, y donde seríamos atendidos por gerentes, manager o encargados: el infierno con el maldito Diablo, y el cielo con el bendecido San Pedro (sin contar otras religiones donde los “buenos” son atendidos por jóvenes vírgenes que satisfacen todos sus deseos). También hay lugares intermedios (tipo vestidores donde tenemos que esperar que se limpien nuestras ropas del alma para recién llegar impecables al cielo), como el purgatorio, o el recientemente eliminado “por decreto religioso” por la institución católica romana.

Algunos relatan que los “pecados” establecidos, clasificados y graduados por los profesionales de las religiones, son como manchas o cargas para el alma de cada animal-humano. Según la cantidad y la calidad o importancia de esos pecados, el alma se hace más y más pesada. Cuando alguien sin pecados o con escasos “pecadillos” fallece, su alma es tan liviana que se eleva al cielo sin mayores problemas. En cambio el alma del pecador empedernido es tan pesada, que no puede elevarse y queda aprisionada en el cuerpo sin vida. Cuando el cadáver es enterrado o queda en un mausoleo o nicho de la “in-sphaera” (en o dentro de la esfera) terráquea o in-fierno, el alma también sufre la podredumbre del cuerpo, el ataque de los gusanos y parásitos, y todos los acosos de la “flora y fauna cadavérica”. Si el cuerpo es cremado, el alma también sufre el “calor infernal” de la incineración y queda destrozada y “fundida a plomo” con las cenizas. De terror es el in-fierno, ¿verdad?

Como periodista sin trabajo y aprovechando que estoy en la esfera terráquea o in-fierno, se me ocurrió hacerle un reportaje al Diablo para preguntarle sobre esos temas, conociendo que “el Diablo sabe por Diablo pero más sabe por viejo”. Pese a mi edad avanzada y supuesto profesionalismo me hizo pasar vergüenza tras vergüenza, pues se revolcaba de la risa ante cada una de mis preguntas. En principio me dijo que, para evitar mayores confusiones, declaraba públicamente que pese a la mala imagen que le hicieron, él también es un ángel de Dios, al igual que Miguel, Gabriel y los otros, pero que le tocó la peor tarea dentro de la Gran Obra Divina, justamente con los animales-humanos y en la esfera terráquea o in-fierno. También destacó que recién ahora acepta reportajes porque “ya estamos en tiempo de descuento”, y me aclaró que no son tiempos deportivos…

(Mis notitas al margen… Nº 3 – “TIEMPO DE DESCUENTO”)

 

1 comentario:

Olga S.Isidro dijo...

Después de haber leído este pequeño reportaje, espero ansiosa poder leer su futura entrevista al Diablo, ¡tiene que ser magnifica!
Mi más respetuoso saludo.