domingo, 1 de febrero de 2009

LUCERO



LUCERO

ALIMENTO DE MI ALMA,
POR TRES NOCHES Y SUS DIAS...


Durante tres noches vi un lucero en el cielo.
A veces cerca, a veces lejos de la luna.
Las otras estrellas desaparecieron, pues ocupaba todo el firmamento.
No acostumbro mirar hacia arriba.
Más bien tengo mi vista aplastada en el suelo.
Pero esas noches, mi búsqueda era la misma.
Tenía un brillo que encandilaba.
Como un plateado encendido.
Era una llamarada blanca que deslumbraba y purificaba los sentidos.
Nunca vi o sentí algo parecido.
Entonces descubrí que era mi lucero, porque vi tu imagen reflejada.
En tus ojos abiertos, estaban juntas nuestras miradas.
Quedé con la boca abierta.
No sabía si eras tú o un simple holograma.
Hasta que percibí una suave brisa con el sabor húmedo de tus labios.
¿Habrá sido el rocío?
Para mí fue maná del lucero que alimentó mi alma durante tres noches y sus días...

3 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

supongo que todos tenemos nuestro lucero, enclavado en algún lugar de los astros o de nuestra propia mente...Un abrazo!

harry seenthing dijo...

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SUSANA VERA - CRUZ dijo...

Editor, que hermosos versos.
El lucero nos guìa, nos da luz y esperanzas.
Y cuando hablamos de amor, nos da esa ilusiòn que nos exalta los sentidos.

Muy bello!

Un abrazo enorme querido amigo

Susana-Agualuna