lunes, 22 de marzo de 2010

SANGRE AZUL (FINAL)


LA HIGUERA Y EL APOCALYPSIS
(FIN LIBRO I)

LXXVI
-Juan…
-Juan, despertá… Reacciona, hijo… Contéstame…
-Sí, pa…
-¿Por qué no respondes a los llamados? Es lamentable la muerte de tu novia, pero no puedes dejarte caer así. No viajaste a México para completar los cursos. Los de la oficina de Miami de la empresa te fueron a buscar al departamento y no atendía nadie. Están esperando que comiences con tus tareas. Eres joven y puedes encontrar otra novia…
-Sí, pa…
-Escucha… Aquí la situación política, económica y social es de caos total. Decidimos adelantar el viaje a España de tu madre y de Flor. Salen en un vuelo pasado mañana, y horas después viajo yo a buscarte. Levántate… No te quedes así, tirado, sin voluntad…
-Sí, pa…

LXXVII
-Señor, usted es el encargado del edificio? Necesito que me abra la puerta de un departamento en el tercer piso, porque mi hijo no responde a los llamados…
-…
-Juan… Hijo, soy yo, reacciona…
-Por favor, me ayuda a bajarlo para llevarlo a un centro médico…

LXXVIII
-Señorita, necesito urgente un médico… Mi hijo no reacciona…
-Puede acostarlo en la camilla de aquella sala… Ya lo atiende un médico…
-…
-Lo siento, señor. No tiene pulso ni late su corazón. Es muy extraño, pero parece que se hubiera deshidratado por completo. Está sin vida… Puede quedarse a su lado por un rato, pero hay que trasladar el cuerpo mientras se completan los informes…

LXXIX
Parecía como blanca niebla que se disipaba lentamente. Algunas imágenes fueron dibujándose en un espacio amplio y totalmente circular, ya que podía mirar en todas las direcciones, adelante, atrás y a los costados.
Veía mi propio cuerpo sobre una camilla, y a mi padre al costado, sosteniendo mi brazo izquierdo mientras sus lágrimas caían sobre la palma de mi mano.
Sentía escalofrío mientras esas lágrimas penetraban en mi cuerpo inmóvil y comenzaban a recorrer venas y arterias, como ríos de vital energía.
Podía observar ese fluido en constante aumento y en todo su recorrido a través de mis órganos y miembros. No era rojo. Tenía un suave color azul violáceo…

LXXX
Sentía mucha pesadez en todo el cuerpo.
Con gran dificultad comencé a mover los párpados.
Al abrir los ojos, pude observar a mi padre con sus labios apoyados en la palma de mi mano, mientras seguían cayendo sus lágrimas.
Primera vez que vi llorar a mi padre.
Y lloraba por mí…

FIN LIBRO I
LA HIGUERA Y EL APOCALYPSIS

4 comentarios:

Juana dijo...

juanita aqui otra vez, es nesesario que sepan de donde viene el anticristo porque a estado en medio de nosotros desde mucho tiempo atras.

si quieren comprovarlo por ustedes mismos vayan a la biblia porque ella misma se los aclarara.

“Repent the Kingdom of Heaven is at hand!” (Mt 4:17)
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fazrul arhan dijo...

Expressive..i would like to come back here soon and more often. Great,i'm loving it :)

Isabel Romana dijo...

No he seguido tu novela, pero este final es realmente muy hermoso. Te felicito. Espero que pronto escribas esa segunda parte de la que hablas. Saludos cordiales.

Rosana dijo...

Passei pelo seu blog , e gostei muito , os textos são lindos.Estou te seguindo